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Hacer cerámica en el torno

De la arcilla cruda a una pieza lista para el horno.

El caso

Aprender a tornear es, sobre todo, aprender qué no saltarse. El amasado parece opcional hasta que sacas tu primera pieza agrietada del horno. Centrar parece que debería ser rápido hasta que todo lo que haces después sale torcido. Los pasos no son arbitrarios — es el orden que otros descubrieron a las malas, para que tú no tengas que hacerlo.

Las primeras sesiones necesitarás consultar la secuencia constantemente. En la décima, solo la abrirás en los momentos difíciles. En algún punto te darás cuenta de que ya has hecho la mitad de los pasos antes de mirarla. Ahí es cuando sabes que vas por buen camino.

Primera pieza de cerámica

  1. Amasar la arcilla 20–30 empujones firmes. Eliminar burbujas de aire — causan grietas en el horno. No saltarse este paso.
  2. Comprobar la consistencia Debe sentirse como plastilina firme. Demasiado seca: añadir un poco de agua. Demasiado húmeda: dejar reposar.
  3. Centrar en el torno Velocidad baja primero. Ambas manos, presión constante. Tómate el tiempo que necesites — todo lo demás depende de esto.
  4. Abrir la base Pulgares hacia abajo hasta 1 cm del bat. Comprobar el grosor del fondo con la aguja.
  5. Subir las paredes Torno lento, presión uniforme por dentro y por fuera. Tres o cuatro subidas. Sin prisas.
  6. Comprobar el grosor de las paredes Uniforme de arriba abajo. Más fina arriba está bien. Gruesa abajo es un problema.
  7. Perfilar el borde Presión suave hacia adentro para alinear. Manos húmedas. Un solo paso.
  8. Afinar la forma Esta es la parte que tenías en mente. Trabájala despacio.
  9. Alisar la superficie Costilla por fuera. Esponja por dentro. Retirar la barbotina.
  10. Cortar del bat Hilo tenso, un solo paso lento. No levantar todavía.
  11. Dejar endurecer Al menos una hora antes de manipular. Más tiempo está bien. Marcarla para que nadie la mueva.
  12. Tornear en estado de cuero Recentrar, fijar, tornear el pie. Comprobar el peso de la base.
  13. Firmar y secar completamente Tu marca, en algún lugar discreto. Luego no tocarla — completamente seca antes de la primera cocción, sin atajos.
  14. Anotar qué harías diferente Una cosa. Mientras está fresco. Te lo agradecerás la próxima vez.

Hazlo tuyo

Cuando la secuencia básica ya resulta familiar, el paso 14 se convierte en el más valioso. Una rutina que se revisa es una rutina que mejora — añade un paso que siempre olvidas, elimina uno que ya es automático, ajusta las notas a medida que tu técnica avanza.

Si trabajas con modelado a mano en lugar del torno, los pasos de centrado y subida de paredes no aplican. Sustitúyelos por tu proceso de planchas o rollos y conserva los pasos de preparación y secado. El principio y el final de la secuencia son los mismos independientemente del método.

El siguiente paso natural es una rutina de esmaltado. También una rutina de preparación del taller — todo lo que preparas antes de sentarte al torno. Ambas merecen la pena una vez que la secuencia básica es tuya.